Eslovenia

ESLOVENIA
Ruta en Eslovenia:

Bled (ES), Bohinjska Bela (ES), Obrne (ES), Bohinjska Bistrica (ES), Podbrdo (ES), Idrija (ES), Godovic (ES), Hotedrsica (ES), Grcarevec (ES), Planina (ES), Postojna (ES), Predjama (ES), Postdjna (ES), Ljubljana (ES), Radovljica (ES), Jesenice (ES),

6º día; viernes, 22 de agosto 2014 -315 km-
Poblaciones de paso:
Austria: Lainach (A), Obervellach (A), Villach (A), Rosenbach (A)
Eslovenia: Bled (ES), Bohinjska Bela (ES), Obrne (ES), Bohinjska Bistrica (ES), Podbrdo (ES), Idrija (ES), Godovic (ES), Hotedrsica (ES), Grcarevec (ES), Planina (ES), Postojna (ES)

Tras recorrer los primeros 120 km. de la jornada, que nos separan de la frontera de Eslovenia, y de adquirir, nada mas entrar a este país, la viñeta para poder circular por sus autopistas, llegamos al poco, a la primera ciudad que visitaremos, Bled.
Dos pequeños contratiempos surgieron en nuestra entrada a Eslovenia. El primero y que mas pesadumbre me produjo fue desestimar la ruta por los Alpes Julianos. El motivo no fue otro sino el mal tiempo, con amenaza de lluvia y sobre todo, la niebla, dichosa niebla que no te permite disfrutar por los lugares de paso. El segundo y de menos preocupación fue que la limitada capacidad de mi vetusto navegador, no había podido almacenar, por falta de memoria, el mapa de Eslovenia. Como yo siempre viajo con mapas en papel, no tuve ningún problema para plantear una nueva ruta por secundarias que, aunque evitaba los Julianos, por el motivo antes comentado, se me antojaba también muy interesante.
El paso fronterizo entre Austria y Eslovenia discurre por el túnel de Karavanken. Un largo túnel tremendamente congestionado de tráfico de casi 8 kilómetros de longitud. Fue construido entre 1987 y 1991 entre Austria y Yugoslavia; un mes después de su apertura, la boca eslovena del túnel fue el escenario de una cruenta batalla entre las fuerzas yugoslavas y las eslovenas, durante lo que se llamó la Gerra de los Diez Dias o Guerra de la Independencia Eslovena.
La ruta planteada inicia el recorrido en la ciudad de Bled para a continuación perderme por carreteras secundarias, a priori, de rancio sabor motero.
Iniciamos nuestra fugaz visita a Bled, ciudad localizada en los Alpes Julianos, dirigiéndonos al castillo.

El castillo medieval de Bled, se encuentra sobre la cima de un acantilado de 130 metros de altura.

Desde el castillo se puede disfrutar de una bonita panorámica del lago Bled...


...y la ciudad.

Desde la orilla del lago podemos disfrutar de la imagen del castillo construido sobre el acantilado.

Aprovechamos para tomar asiento en un banco y disfrutar de estas bucólicas vistas.


El lago Bled, con la única isla natural que existe en Eslovenia, al fondo.

En la isla, en medio del lago, se encuentra la iglesia barroca de la Virgen María. 

De nuevo en ruta, disfrutando de lo primero que te sorprende en este país: sus interminables bosques. Aunque solo medié un saludo con el grupo motero que me crucé, me hizo confirmar que iba por la ruta correcta.

Al salir de una curva terminé de confirmar de que la ruta que esta realizando, por la cantidad de curvas y parajes tan espectaculares de bosques era motera, muy motera.

¡Territorio motero! 

por el lugar y la hora que era, no tuve dudas de quedarme aquí para comer.

al igual que las cabras, que allí pastaban. Pero a nuestro modo

Sí, comeremos aquí.

El restaurante...

quedaba suspendido sobre un pequeño riachuelo.

En este entorno, es fácil que te entre el apetito, aún si fueras corto de él.

Y nos apetecía probar las truchas que seguro las obtendrían del río que, a escasos metros del restaurante discurría.

fue cuando vimos las pizzas, cuando nos dimos cuenta que nos habíamos confundido con la traducción. Suele pasar.

Aunque buena cuenta dimos de ellas.

Tan encendido iba con mi ruta, que me salí de ella. Sospechaba que tendría que deshacer el camino recorrido pero quería adentrarme por esa estrecha carretera en la cual apenas cabía mi vehículo y que no hacía más que subir. Anduve así unos cuantos kilómetros, disfruté más  si cabia de la soledad de espectaculares bosques con fuerte olor a madera talada.


Cuando me pareció prudente, deshice el camino y retomé la ruta correcta.

El atardecer estaba dando paso a la noche.

Pero habíamos llegado, de nuevo, a la civilización,

todavía con luz. 

Sobre las 8,30 de la tarde llegamos a Postdjna. Lo primero, buscar hotel para pasar la noche. nada mas entrar a la cuidad, lo encontramos. También la moto tendría lugar bajo cubierta.

7º día; sábado, 23 de agosto 2014 -375 km-
Poblaciones de paso
Eslovenia: Postojna (ES), Predjama (ES), Postojna (ES), Ljubljana (ES), Radovljica (ES), Jesenice (ES),
Austria: Villach (A), Salzburgo (A)

Amanece con lluvia en Postojna, pero no desistiremos de visitar sus famosas cuevas, las mas visitadas de Europa, una visita por esta ciudad y, por supuesto, terminaremos antes de partir con la visita al castillo de Predjama.
Dejamos la moto y el equipaje en el hotel, con el fin de ir ligeros en nuestra visita. Tras el desayuno en el hotel un breve paseo a pie, nos llevará a este centro turístico.

En la entrada a la cueva, esperando su apertura, en el primer turno de la mañana.

Panorámica de Postojna desde el lugar donde se encuentra la cueva..

Unos 20 km. de cueva. Un tren eléctrico, nos adentrara en los 10 minutos que dura el trayecto y pasando por multitud de galerías bien iluminadas entre estalagtitas, estalagmitas y columnas, a las tripas de la cueva, en lo que parece un viaje al centro de la tierra. En la medida que el tren avanza se va notando la bajada de temperatura. Nos avisan que la temperatura de la cueva es de unos 9º. Por algo, en la misma entrada, se alquilan abrigadas capas para la visita si no llevas suficiente ropa.


A la salida de la cueva, nos encontramos un vivario, donde podemos ver al extraño Proteus. También resulta muy curiosa la Sala de Conciertos por su especial acústica.





Sin lugar a dudas, la cuevas de Postojna, son un lugar a visitar.

Se puede concertar de forma conjunta, la entrada a las cuevas y la visita al castillo de Predjama. Un autobús enlaza con ambos lugares. Yo opté por volver al hotel, dar un paseo por la ciudad, cargar los bártulos en la moto y, ya con ropa de moto acercarme al castillo. De esta forma, todo es mas ágil, y ganas tiempo.
Al volver al hotel aprovechamos para dar un paseo por la localidad. Habíamos disfrutado de su noche, y había que disfrutar de su día.










Pegatina de un erizo. Triste final, para el pobre bicho, que me permití ¿inmortalizar?

Con este cielo tan cargado de nubes, nos disponíamos a partir de Postojna. La lluvia ya no nos dejaría durante toda la jornada por tierras de Eslovenia y Austria, hasta Salzburgo.

Ya de vuelta al hotel. Cargamos la moto, envolvimos todo lo que pudimos las bolsas  que no van en el interior de las maletas, y nos dirigimos a visitar el castillo de Predjama. 

A menos de 10 kilómetros de Postojna, se encuentra Predjama.

A falta de paraguas hay que sacar partido de lo que uno lleva.

El castillo de Predjama. Su ubicación en las rocas lo convierten en uno de los mas singulares del mundo.




El chubasquero sería nuestro aliado durante toda la jornada por Eslovenia

Alrededores del castillo.


Puerta de acceso al interior del castillo. No visitamos su interior, creo que lo mas espectacular se observa desde fuera.

Bien forrada y paciente nos espera, para continuar bajo la lluvia hacia nuestro próximo destino.

Ljubljana, la capital de Eslovenia.. Era casi el medio día cuando llegamos a esta ciudad. Dejamos la moto bien aparcada. La estancia en esta ciudad será larga y tranquila..

La primera impresión que causa esta ciudad es de suma tranquilidad

y de un gran equilibrio en sus edificaciones.

que te invitan poderosamente a transitar por sus calles.

y a disfrutar, aunque la lluvia haga su aparición, de sus plazas

monumentos.

y equilibradas construcciones

Las plazas de Mestni, Stari y Gornji trg, conforman el casco histórico de la parte más antigua y medieval de Ljubljana..
En Mestni trg (plaza municipal) se encuentra el Ayuntamiento, un edificio del siglo XV. Delante del edificio está la famosa fuente barroca de los Tres Ríos de Camiola -en la foto, cubierta por restauración-.

Me llamó la atención, tanto el empedrado de este callejón

como las pequeñas esculturas incustradas en la parte central, por donde se evacúa el agua. Algún significado debían tener, pero no logré, descubrirlo. Desde luego, ranas, son.

A ambos lados del río, se localizan multitud de cafeterías y restaurantes.
 



Puente de los Zapateros. El nombre le viene porque en el pasado, se hallaban alojados en él los talleres de los zapateros. El arquitecto Joze Plecnick, concebiría el actual puente, al diseñarlo, como un pequeño mercado sobre el agua.

El otro lado del puente de los Zapateros

El castillo emerje en una colina que se deja ver entre estrecchas calles.



Plaza Stari -plaza anigua-, donde se levanta la columna de Hércules, en pleno casco viejo.


En esta plaza se encuentra el palacio de estilo barroco tardío de Gruber, hoy sede del Archivo Nacional de Eslovenia. Aquí comienza la calle Gornji, un tramo muy frecuentado que nos lleva



entre vistosos comercios

y tiendas

muchas de diseño...

a la iglesia de San Florian.


Ljubljana es una ciudad universitaria y el principal centro intelectual del país. Todos los días se suceden actos culturales, muchos de ellos en plena calle. 

Nosotros pudimos disfrutar de ellos

En unos instantes nos vimos trasportados a otra época






Encontramos un lugar muy acogedor donde dar buena cuenta de una suculenta comida.
 
 
Suculenta pero ligera. Porque todavía nos quedaban muchos kilómetos para acabar la jornada.

El trigo o la cebada, fundamental para cargar las pilas.

Y con ellas, las pilas, mas que cargadas, "encendidas", no tardaremos mucho a reanudar nuestra partida al próximo destino.

Fachada del Teatro de Títeres, en la plaza Krekov. Destaca su torre del relojcon sus dos autómatas que se hacen presentes sólo a las horas en punto.
A la derecha se encuentra el funicular que sube al castillo de Ljubljana. Por la hora que era, prescindimos de su visita.


Río Ljublanica

sobre el que se asienta el Puente de los Dragones -Dragon Dridge-,

puente de un sólo arco y 33,4 metros de longitud, construido entre 1900 y 1901, cuando la ciudad todavía pertenecía al Imperio austrohúngaro.
 
una de las cuatro estatuas del dragón, que adornan cada una de las cuatro esquinas del puente. Uno de los iconos mas representativos de la ciudad de Ljubljana
La otra parte del río.

Así de sola se había quedado cuando volvimos a por ella, para continuar nuestro camino

Tras haber recorrido un buen tramo de Eslovenia, nuestro próximo destino sera Alemania. A la vista del mapa decido, ya que tenemos que volver por Austria y recorrer una buena parte de este país para entrar a Alemania por donde tenia previsto, aprovechar y visitar una ciudad histórica como es Salzburgo.
Cuando enfilamos de nuevo a tomar el túnel de Karavanken, para volver a Austria por el mismo sitio que habiamos entrado a Eslovenia nos vimos envueltos en una gran atasco a muchos kilometros de la entrada del túnel. Entre la lluvia que caía y la hora que era, decidí salirme de la autopista y pensar que alternativas tenia para no tragarme horas de caravana.


Cuando calibraba nuestra situación. Le pregunté al propietario del restaurante. Si había alguna posiblidad de pasar a Austria, evitando la caravana de la autovia, pues el mapa no me señalaba ninguna posiblidad.

Con indicaciones precisas me indicó una ruta que me permitió, por carreteras vecinales,  llegar a escasos metros del túnel de entrada a Austria y así evité la cola que hubiera supuesto una buena pérdida de tiempo y paciencia.
 
Aún así, nuestra entrada a Austria fue bien caida la tarde. Nuestro destino era Salzburgo, en Austria y a puertas de la frontera Alemana.

1 comentario:

Unknown dijo...

Falta la costa, e tra do por Trieste: Koper, Izola, Portoroz, Novigrad, y, ya puestos la península de Istria con Pula y su amfiteatre, Rovinj, Plomin y los 50 km. Pegados ala costa hasta Opatia y Rijeka, (Croacia)
De mi viaje en 2019 ráfagas!!!